5.8.6. Sobre Geometría.[El error como problema de los problemas, 5. Recapìtulación, 5.8. Conclusiones]Tal vez los contenidos del área de Geometría sean los más devaluados y los conocimientos matemáticos más pobres en el actual sistema educativo español. Ya desde hace bastante tiempo, lentamente pero sin descanso, los aprendizajes relacionados con la recta, el plano, los ángulos, las figuras y los cuerpos geométricos, han ido desapareciendo de los libros de matemáticas y vemos con bastante desolación alumnos que acaban la ESO sin saber lo que es Pi ni para qué vale, sin saber calcular áreas o volúmenes de figuras o cuerpos cotidianos, desconocen las diferencias entre circunferencia y círculo así como la relaciones que guardan entre sí sus elementos, lo que es un paralelogramo o las características de un triángulo isósceles. Artilugios o herramientas de conocimiento, habituales hace unas décadas, parecen proscritas de las aulas. El negocio de los libros de texto, exprimido como un limón sin zumo -rey muerto- está siendo sustituido por el ordenador - rey puesto- y ofrece mejorar caja y rebajar los tiempos y los costos. ¿Dónde se han quedado la regla, el compás, la escuadra, el cartabón, y el transportador de ángulos, etc, que nos iban acercando al mundo de las formas, las mediciones, las deducciones y que dejaban la puerta abierta a otros saberes más sofisticados y profundos como los diseños industriales, la ingenierías y arquitecturas, los diseños y planos, la perspectiva y la composición, etc? ¿De verdad pensamos que, con carácter general, el ordenador puede sustituir todas esas herramientas ausentas de nuestra aulas y casi desconocidas por nuestros alumnos? La vida cotidiana está llena de figuras en el espacio que guardan ciertas distancias entre ellas. Dichas distancias pueden generar formas determinadas por tamaños y ángulos y el estudio de las reglas de su comportamiento nos permite descubrir nuevas informaciones en base a la deducción. No es muy arriesgado pensar que la geometría está en la base de las matemáticas y por tanto podría ser su punto de partida. ¿Será verdad que cerrando la puerta a la ventana de la geometría estamos obstaculizando, o al menos no favoreciendo, el acceso al maravilloso mundo de las matemáticas? La autoridad de los profesores, en franca retirada desde la década de los 90 del siglo anterior, no puede paliar esas pequeñas biblias de usar y tirar en que se han convertido los libros de texto y el pingüe negocio editorial que conlleva. Lo que sí podemos es constatar es que el bagaje de conceptos geométricos es ciertamente muy pobre, que el desconocimiento los elementos de las figuras y los cuerpos es muy abundante y que la capacidad de deducción lógica y de inferencia, basadas en las leyes y relaciones que vinculan entre sí los distintos elementos, es manifiestamente mejorable. |
