Muchos errores de inicio nacen de plantear escenarios muy distantes para el alumno. Si el contexto es ajeno, el niño deja de usar la lógica y se limita a "operar" con esperanza.
Winmates apuesta por situaciones cotidianas, visualizables. El error de sentido común (una edad negativa obtenida) debe ser detectado por el alumno antes de entregar el resultado.
Validar el resultado frente a la realidad es la última fase del pensamiento heurístico. Un problema bien planteado en su origen es aquel que obliga al alumno a preguntarse: "¿Tiene sentido esto que acabo de calcular?".